Al vacío o congeladas, las castañas PONTHIER acompañan tradicionalmente carnes y aves, pero son igualmente apreciadas con ciertos pescados, tales como el rape o el lenguado. Complementan originalmente las ensaladas del terruño y encuentran tambien su lugar en las recetas de pastelería.
Ya cocidas, están listas para emplear en la confección de platos cocinados. Tiernas y sabrosas, permanecen enteras al calentarlas.
La gama se presenta en estuche de 200 g para Grandes y Medianas Superficies, barquetas de 2 x 200 g ó 2 x 250 g, bolsas de 1 kg (castañas enteras o trozos) para los profesionales o industriales.
Peladas pero aún crudas, las castañas congeladas dan rienda suelta a todas sus creaciones culinarias.
Las castañas congeladas se venden enteras en barquetas de 1 kg o a granel en caja de 10 kg, o bien en trozos a granel en caja de 10 kg.